“mi nave, harta de combatir con las olas, quiere quebrantarse en los peñascos”
“…Recibe tú la última mirada de mis ojos, el último abrazo de mis brazos, el último beso de mis labios, puertas de la vida, que vienen a sellar mi eterno contrato con la muerte. Ven áspero y vencedor piloto; mi nave, harta de combatir con las olas, quiere quebrantarse en los peñascos. Brindemos por mi dama. ¡Oh, cuán portentosos son los efectos de tu báslamo, alquimista veraz! Así, con este beso…, muero.”
(La muerte de Romeo, descrita en Romeo y Julieta, de William Shakespeare)
“…Llegada que fue, se quitó la guirnalda, queriendo subir a suspenderla de los pendientes ramos, se troncha un vastago envidioso y caen al torrente fatal ella y todos sus adornos rústicos. Las ropas huecas y extendidas la llevaron un rato sobre las aguas, semejante a una sirena, y en tanto iba cantando pedazos de tonadas antiguas, como ignorante por su desgracia o como criada y nacida en aquel elemento. Pero no era posible que así durase por mucho espacio…Las vestiduras, pesadas ya con el agua que absorbían, la arrebataron a la infeliz, interrumpiendo su canto dulcísimo la muerte, llena de angustias”.
(Gertrudis narra la muerte de Ofelia en Hamlet, de William Shakespeare)
¿Hay quien ponga en duda que se puede morir de amor?
(La muerte de Romeo, descrita en Romeo y Julieta, de William Shakespeare)
“…Llegada que fue, se quitó la guirnalda, queriendo subir a suspenderla de los pendientes ramos, se troncha un vastago envidioso y caen al torrente fatal ella y todos sus adornos rústicos. Las ropas huecas y extendidas la llevaron un rato sobre las aguas, semejante a una sirena, y en tanto iba cantando pedazos de tonadas antiguas, como ignorante por su desgracia o como criada y nacida en aquel elemento. Pero no era posible que así durase por mucho espacio…Las vestiduras, pesadas ya con el agua que absorbían, la arrebataron a la infeliz, interrumpiendo su canto dulcísimo la muerte, llena de angustias”.
(Gertrudis narra la muerte de Ofelia en Hamlet, de William Shakespeare)
¿Hay quien ponga en duda que se puede morir de amor?

